El retorno del Rey: el regreso del tapir en La Selva El Ocote
Gilberto Pozo Montuy
gil.pozo@cobius.org
Carlos Alberto Guichard Romero
guichardromero@hotmail.com
Conservación de la Biodiversidad del Usumacinta A.C., El Colegio de la Frontera Sur- Unidad Villahermosa, Zoologico Regional Miguel Álvarez del Toro
gil.pozo@cobius.org
Carlos Alberto Guichard Romero
guichardromero@hotmail.com
Conservación de la Biodiversidad del Usumacinta A.C., El Colegio de la Frontera Sur- Unidad Villahermosa, Zoologico Regional Miguel Álvarez del Toro
El tapir (Tapirella bairdii) también conocido como Danta o Anteburro
es una de las especies más importantes en las selvas tropicales,
también se usa el nombre científico Tapirus bairdii. La ausencia de
especies de gran talla como el tapir limita la capacidad de dispersión
de árboles de frutos grandes (Camargo- Sanabria y Mendoza, 2018).
Es por ello que la presencia del tapir es importante para mantener la
estructura y composición de una selva conservada. La especie por
ende representa un beneficio ecológico mediante la dispersión de
semillas grandes y el movimiento de una gran cantidad de materia
y energía. Además, el tapir hace la diferencia en la composición de
mamíferos entre distintas áreas protegidas en México (Mendoza,
2010; Pozo-Montuy et al., 2018).
A pesar de la gran importancia del tapir, es una especie tan pobremente conocida y rara para muchos sitios, es una especie difícil de observar, y cuando esta hace presencia surge una persecución por la especie, por un lado, debido a que muchos cazadores locales e ilegales consideran su carne de alta importancia y por el otro el desconocimiento también provoca que le teman y maten (Mendoza y Carbajal, 2011). Aunado a la cacería ilegal, la deforestación constante e invasiva en áreas conservadas reduce su hábitat colocándolos en grave riesgo de extinción. Es por ello, que es una especie protegida por la NOM 059- SEMARNAT- 2010 y su cacería implica la cárcel por ser un delito federal y también es regulada por la lista roja de la IUCN (International Union for Conservation Nature) como una especie En Peligro a nivel internacional y su comercio es restringido por el Apéndice I de la CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres).
A pesar de la gran importancia del tapir, es una especie tan pobremente conocida y rara para muchos sitios, es una especie difícil de observar, y cuando esta hace presencia surge una persecución por la especie, por un lado, debido a que muchos cazadores locales e ilegales consideran su carne de alta importancia y por el otro el desconocimiento también provoca que le teman y maten (Mendoza y Carbajal, 2011). Aunado a la cacería ilegal, la deforestación constante e invasiva en áreas conservadas reduce su hábitat colocándolos en grave riesgo de extinción. Es por ello, que es una especie protegida por la NOM 059- SEMARNAT- 2010 y su cacería implica la cárcel por ser un delito federal y también es regulada por la lista roja de la IUCN (International Union for Conservation Nature) como una especie En Peligro a nivel internacional y su comercio es restringido por el Apéndice I de la CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres).
En Chiapas, es bien conocida su presencia en Selva Lacandona,
Montes Azules, Sierra Madre de Chiapas (Sepultura, Triunfo, La
Frailescana) incluso hay registros importantes del lado de Oaxaca
en la región de los Chimalapas y en Veracruz en Uxpanapa (Naranjo,
2009; Martín- Regalado et al., 2013). Pero, hablar del tapir de selva
el Ocote hoy en día es un misterio. Para ello, tenemos a fuerza que
remontarnos a los trabajos de investigación y conservación de la
fauna de Chiapas marcados por Don Miguel Álvarez del Toro (MAT)
en 1942. Ya que a partir de su llegada a Chiapas inicia con los trabajos
para montar el Museo Zoológico y las primeras exhibiciones de
animales vivos. Casualmente, de las primeras regiones que exploró
para iniciar con este trabajo zoológico fue la zona conocida como El
Ocote, que era identificada así por la curiosa presencia de un árbol
de Ocote, que no era propio de una zona en las que predominaban
selvas medianas y altas (Figura 1).
Según narraciones del propio Álvarez del Toro en su libro “Así era
Chiapas”, publicado en 1985 y por algunas fotografías resguardadas
en el archivo del extinto Instituto de Historia Natural (IHN), esas
primeras exploraciones las hizo acompañando como invitado de
cazadores que frecuentaban ese sitio (Figura 2). Es a partir de
1946, cuando realiza la primera salida a ese sitio ya de manera
independiente y con la finalidad de explorar científicamente la
zona, visitando un campamento chiclero abandonado conocido el
Jato del Tigre, el cual se encuentra a unos 8 kilómetros del actual
campamento de Emilio Rabasa. En este sitio relata que registró
rastros de Tapir en la zona, siendo tal vez el registro más antiguo
para la especie en la actual reserva y narra también el encuentro con
un grupo grande de Zenzos (Tayassu pecari), especie considerada actualmente extirpada de la reserva y el segundo herbívoro en tamaño después del tapir.
En este mismo libro, Don Miguel Álvarez del Toro relata otra exploración en abril de 1948, un sitio denominado “El Galón” ubicado un poco antes del Jato del Tigre, en donde fueron a colectar ejemplares de fauna para incrementar las exhibiciones del Zoológico que recientemente habían trasladado al Parque Madero en Tuxtla Gutiérrez, en esa expedición refiere la captura de una pareja de Águila Elegante (Spizaetus ornatus) y otros animales incluyendo un Tapir joven que fue encontrado herido.
En este mismo libro, Don Miguel Álvarez del Toro relata otra exploración en abril de 1948, un sitio denominado “El Galón” ubicado un poco antes del Jato del Tigre, en donde fueron a colectar ejemplares de fauna para incrementar las exhibiciones del Zoológico que recientemente habían trasladado al Parque Madero en Tuxtla Gutiérrez, en esa expedición refiere la captura de una pareja de Águila Elegante (Spizaetus ornatus) y otros animales incluyendo un Tapir joven que fue encontrado herido.
Colecta de tapir en río La Venta
En mayo de 1949 describe una gran abundancia de tapires en las márgenes del Río La Venta, mencionando una gran cantidad de rastros en la zona, como si se tratará de ganado. Ahí también describe la captura de un ejemplar adulto para integrarlo a los dioramas de exhibición del Museo Zoológico (Figura 3).
En la década de los 60 y 70’s Don Miguel deja de visitar el Ocote debido a la presencia de madereros y rancheros hostiles que realizan lo que llamó una gran destrucción de la zona por el saqueo y cacería desmedida. Es hasta 1972 que se decreta como Área Natural y Típica del Estado con una extensión de 10 mil hectáreas, sin embargo, no hay un trabajo importante de conservación hasta 1982 cuando se obtiene el decreto como “Zona de Protección Forestal y Faunística Selva el Ocote “y 18 años después se decreta como Reserva de Biosfera, siendo a partir de este último decreto que se retoman los trabajos de exploración y conservación por el IHN. Lamentablemente, para ese tiempo, las poblaciones animales, particularmente de las especies mayores como jaguar (Panthera onca), tapir, zenzo, monos saraguatos (Alouatta palliata), venados temazate (Mazama spp.) entre otros bajaron considerablemente o se extinguieron, como fue el caso del Zenzo que no se ha vuelto a registrar en la región en los últimos 40 años.
En mayo de 1949 describe una gran abundancia de tapires en las márgenes del Río La Venta, mencionando una gran cantidad de rastros en la zona, como si se tratará de ganado. Ahí también describe la captura de un ejemplar adulto para integrarlo a los dioramas de exhibición del Museo Zoológico (Figura 3).
En la década de los 60 y 70’s Don Miguel deja de visitar el Ocote debido a la presencia de madereros y rancheros hostiles que realizan lo que llamó una gran destrucción de la zona por el saqueo y cacería desmedida. Es hasta 1972 que se decreta como Área Natural y Típica del Estado con una extensión de 10 mil hectáreas, sin embargo, no hay un trabajo importante de conservación hasta 1982 cuando se obtiene el decreto como “Zona de Protección Forestal y Faunística Selva el Ocote “y 18 años después se decreta como Reserva de Biosfera, siendo a partir de este último decreto que se retoman los trabajos de exploración y conservación por el IHN. Lamentablemente, para ese tiempo, las poblaciones animales, particularmente de las especies mayores como jaguar (Panthera onca), tapir, zenzo, monos saraguatos (Alouatta palliata), venados temazate (Mazama spp.) entre otros bajaron considerablemente o se extinguieron, como fue el caso del Zenzo que no se ha vuelto a registrar en la región en los últimos 40 años.
Referencias
Álvarez del Toro, M. (1985). ¡Así era Chiapas!: 42 años de andanzas por montañas, selvas y caminos en el Estado. John D. y Catherin T. MacArthur Foundation- Fundamat- Instituto de Historia Natural.
Camargo- Sanabria, A. y Mendoza, E. (2018). Impactos ecológicos de la defaunación de mamíferos herbívoros tropicales. Pp. 5-17. En: Ramírez- Bautista, A. y Pineda- López, R. (Eds).
Ecología y Conservación de fauna en Ambientes Antropizados.
REFAMA- CONACYT- Universidad Autónoma de Querétaro. Querétaro. México. 403 P.
Naranjo, E.J. (2009). Ecology and Conservation of Baird’s Tapir in Mexico.
Tropical Conservation Science, 2: 140-158.
Martín-Regalado, C. N., Lavariega, M. C. y Gómez Ugalde, R. M. (2013). Historic record of the Central American tapir Tapirus bairdii in the isthmus of Tehuantepec, Oaxaca, Mexico. ActaZoológica Mexicana (n. s.), 29(2): 454-457.
Mendoza, E. (2010). El Tapir: representante ancestral de una tierra de gigante.
Ciencia y Desarrollo, Feb 2010: 6-11.
Mendoza, E. y Carbajal Borges, J.P. (2011). Avances y perspectivas para la conservación del tapir centroamericano en México.
CONABIO. Biodiversitas 99: 12-16. Pozo- Montuy, G., Camargo- Sanabria. A.A., Cruz, I., Leal.
K., Mendoza, E. (2019).
Análisis espacial y temporal de la estructura de la comunidad de mamíferos medianos y grandes de la Reserva de la Biosfera Selva El Ocote, en el sureste mexicano. Revista Mexicana de Biodiversidad 90 (14): e902731.
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