El Xenosauro de Collar (Xenosaurus rackami): especie indicadora de la salud del ecosistema en el complejo Selva Zoque de áreas naturales protegidas de Chiapas
Roberto Luna-Reyes
rluna@semahn.gob.mx
Dirección de Áreas Naturales y Vida Silvestre, Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural. Calzada de las Personas Ilustres s/n, 29000. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México
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El Xenosauro de Collar conocido científicamente como Xenosaurus rackami descrito por Stuart en 1941
pertenece al orden Squamata y a la familia Xenosauridae, es una lagartija de cuerpo comprimido de color
gris oscuro en la región dorsal; la cabeza es grande, ancha y triangular; los ojos son grandes con el iris
anaranjado y la pupila redonda; a partir del cuello presenta una serie de líneas amarillentas en forma de
“V” haciéndose más rectas conforme se acercan a la base de la cola a la altura de la ingle; en los costados
presenta manchas claras amarillento-verdoso; la cola es anillada presentando franjas amarillentas y oscuras
de manera alterna (Stuart, 1941; Álvarez del Toro, 1982) (Figura 1).
Especie completamente inofensiva
Por su aspecto nos recuerda al heloderma, o mejor conocido como lagarto escorpión. El Xenosauro de Collar, llamado en ocasiones “cantil de montaña” se le tiene por venenoso, pero esto es erróneo pues se trata de una lagartija completamente inofensiva (Álvarez del Toro, 1982) y no venenosa. Al tener escamas granulares en la parte dorsal del cuerpo esta especie suele ser confundida con los helodermas, y hasta llegan a nombrarle “escorpioncito” (Álvarez del Toro, 1982) o “escorpión de montaña”. Para diferenciarlos basta con ver que la cabeza del Xenosauro de Collar es puntiaguda o triangular (Figura 2A), y no chata como los helodermas (Figura 2B), por lo que se trata de una especie completamente diferente e inofensiva.
Por su aspecto nos recuerda al heloderma, o mejor conocido como lagarto escorpión. El Xenosauro de Collar, llamado en ocasiones “cantil de montaña” se le tiene por venenoso, pero esto es erróneo pues se trata de una lagartija completamente inofensiva (Álvarez del Toro, 1982) y no venenosa. Al tener escamas granulares en la parte dorsal del cuerpo esta especie suele ser confundida con los helodermas, y hasta llegan a nombrarle “escorpioncito” (Álvarez del Toro, 1982) o “escorpión de montaña”. Para diferenciarlos basta con ver que la cabeza del Xenosauro de Collar es puntiaguda o triangular (Figura 2A), y no chata como los helodermas (Figura 2B), por lo que se trata de una especie completamente diferente e inofensiva.
Hábitat y hábitos del Xenosauro de Collar.
La especie habita principalmente en selvas altas y medianas subperennifolias, y en encinares, prefiriendo aquellos hábitats en buen estado de conservación, aunque también se ha registrado en cafetales y acahuales de dichos tipos de vegetación, asociados principalmente a lugares húmedos y con pendiente pronunciada. Son lagartijas de hábitos tanto diurnos como nocturnos. Viven en grietas horizontales entre las rocas (Figura 3), por ello el cuerpo es aplastado, la piel floja y llena de pliegues como corresponde a una lagartija que vive en rajaduras de las rocas (Álvarez del Toro, 1982). Son vivíparos, o sea paren crías vivas. La temporada de cría es algo irregular, pero por lo general ocurre de marzo a julio; las hembras dan a luz a tres crías, pero no a un mismo tiempo, sino espaciados en un período de cuatro a siete días (Álvarez del Toro 1982). Además de que no es venenosa, esta lagartija tiene hábitos secretos manteniéndose escondida entre las grietas horizontales de las rocas, por lo que es completamente inofensiva para el ser humano
La especie habita principalmente en selvas altas y medianas subperennifolias, y en encinares, prefiriendo aquellos hábitats en buen estado de conservación, aunque también se ha registrado en cafetales y acahuales de dichos tipos de vegetación, asociados principalmente a lugares húmedos y con pendiente pronunciada. Son lagartijas de hábitos tanto diurnos como nocturnos. Viven en grietas horizontales entre las rocas (Figura 3), por ello el cuerpo es aplastado, la piel floja y llena de pliegues como corresponde a una lagartija que vive en rajaduras de las rocas (Álvarez del Toro, 1982). Son vivíparos, o sea paren crías vivas. La temporada de cría es algo irregular, pero por lo general ocurre de marzo a julio; las hembras dan a luz a tres crías, pero no a un mismo tiempo, sino espaciados en un período de cuatro a siete días (Álvarez del Toro 1982). Además de que no es venenosa, esta lagartija tiene hábitos secretos manteniéndose escondida entre las grietas horizontales de las rocas, por lo que es completamente inofensiva para el ser humano
Referencias
Álvarez del Toro, M. (1982). Los Reptiles de Chiapas, 3a. Edición. Instituto de Historia Natural del Estado. Departamento de Zoología, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Ballinger, R. E., Lemos-Espinal, J. A., Y Smith, G. R. (2000). Reproduction in females of three species of crevice-dwelling lizards (genus Xenosaurus) from Mexico. Studies on Neotropical Fauna and Environment, 35, 179–183. https://doi.org/10.1076/snfe.35.3.179.8857
Johnson, J. D., Mata-Silva, V., García-Padilla, E., Y Wilson, L. D. (2015). La herpetofauna de Chiapas, México: Composición, distribución y conservación. Herpetología Mesoamericana, 2(3), 272–329
Álvarez del Toro, M. (1982). Los Reptiles de Chiapas, 3a. Edición. Instituto de Historia Natural del Estado. Departamento de Zoología, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Ballinger, R. E., Lemos-Espinal, J. A., Y Smith, G. R. (2000). Reproduction in females of three species of crevice-dwelling lizards (genus Xenosaurus) from Mexico. Studies on Neotropical Fauna and Environment, 35, 179–183. https://doi.org/10.1076/snfe.35.3.179.8857
Johnson, J. D., Mata-Silva, V., García-Padilla, E., Y Wilson, L. D. (2015). La herpetofauna de Chiapas, México: Composición, distribución y conservación. Herpetología Mesoamericana, 2(3), 272–329
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