Transformando la ganadería para la conservación en La Selva El Ocote ​​

Jorge Abraham Villaseñor Pérez
abrahamvillas@hotmail.com
Adriana Rodríguez Jiménez
adriana.rojim@gmail.com
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)
Cuando hablamos de ganadería probablemente lo primero que tenemos en la cabeza, es una gran extensión de tierra dominada exclusivamente por pastos en donde el ganado camina libremente. Este modelo de ganadería, tradicionalmente conocido como ganadería extensiva, ha sido ampliamente utilizado en toda Latinoamérica porque representa una baja inversión tanto de trabajo, como en recursos materiales y económicos para el productor. Sin embargo, es poco eficiente desde el punto de vista productivo, y fomenta una rápida degradación de los servicios ecosistémicos como fertilidad del suelo, filtración del agua, almacenamiento de carbono, entre otros.

Entendiendo que la producción ganadera aun con sus limitantes productivas, económicas y ambientales es fundamental para el bienestar de las comunidades rurales, no han sido pocos los esfuerzos para mejorarla. Ganadería silvopastoril, agrosilvopastoril, sustentable, regenerativa, climáticamente inteligente, de carbono positivo, etc., son solo algunos de los enfoques de producción ganadera, que buscan conciliar la conservación de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos, con la rentabilidad económica para los productores.

Figura 1. Árboles dispersos en potrero.
Árboles dispersos en los potreros

Se implementan principalmente mediante la regeneración natural, con especies como el cedro (Cedrela odorata), liquidámbar (Liquidambar styraciflua), duraznillo (Hyperbaena mexicana), entre otros. Los árboles dispersos además de proporcionar nutrientes al suelo (lo que permite pastos de mejor calidad para el ganado), proporcionan refugio contra la lluvia y el frio en invierno, y contra las altas temperaturas en verano. Un mejor confort animal se refleja en mejor salud, un crecimiento más rápido y una mejor producción de leche y carne.(Figura 1)
Cercas vivas y división de potreros

Las cercas vivas tienen múltiples propósitos y beneficios, en el caso particular de la comunidad Las Merceditas, uno de los principales incentivos para incorporarlas, ha sido evitar el uso de postes o cercos muertos, que debido a la cantidad de lluvia que cae en la zona, se deterioran rápidamente e implican un mayor esfuerzo de trabajo. Para las cercas vivas se usan principalmente especies como el mata ratón (Gliricidia sepium) y el guash (Leucaena leucocephala) sin embargo, algunos productores incluyen especies forestales como el cedro (Cedrela odorata) y el matilisguate (Tabebuia rosea).(Figura 4)
Figura 4. Delimitación y protección de arroyo con cerco vivo.
Figura 2. Aprovechamiento de agua en corral de manejo.
Manejo del agua en la parcela

ste componente, es probablemente el más subestimado cuando se habla de buenas prácticas de ganadería, sin embargo, es fundamental tanto para la productividad como para la sustentabilidad. En la comunidad Las Merceditas, donde la precipitación acumulada anual oscila entre los 1600 a 1900 mm., aparentemente el agua no es un problema, pero la accidentada geografía de la zona y los suelos kársticos, hacen que el acceso al agua sea limitado; adicionalmente, los análisis de cambio climático realizados en 2020 por la CONANP y PNUD México indican que la precipitación será menor en los próximos años.(Figura 2)
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