FORTALECIMIENTO DE LA SOBERANÍA ALIMENTARIA EN COMUNIDADES DEL PARQUE NACIONAL CAÑÓN DEL SUMIDERO
Eduardo Javier Velázquez Cruz, José Luis Díaz Valdiviezo
Licenciatura en Desarrollo Sustentable-Universidad Intercultural de Chiapas; Departamento de Manejo y Desarrollo Comunitario-Parque Nacional Cañón del Sumidero-CONANP
Licenciatura en Desarrollo Sustentable-Universidad Intercultural de Chiapas; Departamento de Manejo y Desarrollo Comunitario-Parque Nacional Cañón del Sumidero-CONANP
A nivel mundial, está emergiendo un consenso en cuanto a la necesidad de
nuevas estrategias de desarrollo agrícola para asegurar una producción estable
de alimentos y que sea acorde con la calidad ambiental. Entre otros, los objetivos
que se persiguen son: la seguridad alimentaria, erradicar la pobreza y conservar
y proteger el ambiente y los recursos naturales. Mejorar la producción de los
alimentos básicos a nivel del predio agrícola para aumentar el consumo nutricional
familiar, incluyendo la valorización de productos alimentarios tradicionales y la
conservación del germoplasma de cultivos nativos (Altieri y Nicholls, 2000).
Los huertos familiares contribuyen a la seguridad alimentaria porque proveen al acceso directo a una diversidad de alimentos nutritivos, incrementan el poder adquisitivo de las familias al tener la posibilidad de vender los excedentes de la producción y durante un periodo de escasez, la familia recurre a las provisiones de alimento dadas por el huerto (Montagnini, 2006).
Los huertos familiares contribuyen a la seguridad alimentaria porque proveen al acceso directo a una diversidad de alimentos nutritivos, incrementan el poder adquisitivo de las familias al tener la posibilidad de vender los excedentes de la producción y durante un periodo de escasez, la familia recurre a las provisiones de alimento dadas por el huerto (Montagnini, 2006).
En las comunidades se pretende construir una soberanía alimentaria que se
define como el derecho de todas las naciones a mantener y desarrollar su
propia capacidad de producir alimentos básicos respetando la diversidad
cultural y productiva, es una precondición para llegar a la seguridad alimentaria
(Desmarais, 2007).
El presente trabajo tuvo como objetivo de generar alternativas agroecológicas en la producción de huertos en las comunidades de Gabriel Esquinca y 16 de septiembre (municipio de San Fernando) y Libertad Campesina (municipio de Osumacinta), con la finalidad de producir alimentos nutritivos para el autoconsumo y poder establecer una soberanía alimentaria a largo plazo. En un futuro se pretende comercializar los productos hortícolas al mercado externo. Además, se busca disminuir la contaminación al medio ambiente para la conservación del Parque Nacional Cañón del Sumidero que cuenta con una biodiversidad importante para su preservación.
Se implementaron estrategias que permitieron aprovechar los residuos orgánicos del campo para la producción de compostas, lombricompostas, biofertilizantes y bioinsecticidas, las cuales se aplicaron para la fertilización de los cultivos y obtener mejores rendimientos y por otro lado controlar las plagas hortícolas. Esto ayudará a reducir gastos en la compra de agroquímicos y mejorar su producción hortícola de manera sustentable.
El reciclado de nutrientes por medio de elaboración de compostas o biofertilizantes son prácticas que ayudan a los campesinos para realizar sus propios fertilizantes orgánicos y aprovechan la materia orgánica de su entorno. Los abonos orgánicos sirven para nutrir, recuperar y reactivar la vida del suelo, fortalecer la fertilidad de las plantas y la salud de los animales, al mismo tiempo que sirven para estimular la protección de los cultivos contra el ataque de insectos y enfermedades
La estrategia adoptada por el Parque Nacional Cañón del Sumidero para dar importancia a la Agrobiodiversidad del área natural protegida fue la integración de un equipo de técnicos operativos (biólogos, ingenieros ambientales, licenciados en desarrollo rural) para interactuar con las comunidades en donde la población de los ejidos se había relacionado en algunas tareas de conservación. De tal forma que por medio del Programa de Conservación para el Desarrollo Sostenible PROCODES, se dio difusión a la convocatoria Agrobiodiversidad y en tres ejidos Gabriel Esquinca y 16 de septiembre (municipio de San Fernando); Libertad Campesina del municipio de Osumacinta) tuvimos respuesta de participación para el caso de los huertos agroecológicos.
En dos años de trabajo hemos estrechado lazos de colaboración con la población al reivindicar el respeto a la madre tierra y a la importancia de producir alimentos sanos
El presente trabajo tuvo como objetivo de generar alternativas agroecológicas en la producción de huertos en las comunidades de Gabriel Esquinca y 16 de septiembre (municipio de San Fernando) y Libertad Campesina (municipio de Osumacinta), con la finalidad de producir alimentos nutritivos para el autoconsumo y poder establecer una soberanía alimentaria a largo plazo. En un futuro se pretende comercializar los productos hortícolas al mercado externo. Además, se busca disminuir la contaminación al medio ambiente para la conservación del Parque Nacional Cañón del Sumidero que cuenta con una biodiversidad importante para su preservación.
Se implementaron estrategias que permitieron aprovechar los residuos orgánicos del campo para la producción de compostas, lombricompostas, biofertilizantes y bioinsecticidas, las cuales se aplicaron para la fertilización de los cultivos y obtener mejores rendimientos y por otro lado controlar las plagas hortícolas. Esto ayudará a reducir gastos en la compra de agroquímicos y mejorar su producción hortícola de manera sustentable.
El reciclado de nutrientes por medio de elaboración de compostas o biofertilizantes son prácticas que ayudan a los campesinos para realizar sus propios fertilizantes orgánicos y aprovechan la materia orgánica de su entorno. Los abonos orgánicos sirven para nutrir, recuperar y reactivar la vida del suelo, fortalecer la fertilidad de las plantas y la salud de los animales, al mismo tiempo que sirven para estimular la protección de los cultivos contra el ataque de insectos y enfermedades
La estrategia adoptada por el Parque Nacional Cañón del Sumidero para dar importancia a la Agrobiodiversidad del área natural protegida fue la integración de un equipo de técnicos operativos (biólogos, ingenieros ambientales, licenciados en desarrollo rural) para interactuar con las comunidades en donde la población de los ejidos se había relacionado en algunas tareas de conservación. De tal forma que por medio del Programa de Conservación para el Desarrollo Sostenible PROCODES, se dio difusión a la convocatoria Agrobiodiversidad y en tres ejidos Gabriel Esquinca y 16 de septiembre (municipio de San Fernando); Libertad Campesina del municipio de Osumacinta) tuvimos respuesta de participación para el caso de los huertos agroecológicos.
En dos años de trabajo hemos estrechado lazos de colaboración con la población al reivindicar el respeto a la madre tierra y a la importancia de producir alimentos sanos
Ubicación
Las actividades se desarrollaron en el estado de Chiapas, en el municipio de San Fernando (Ejidos Gabriel Esquinca y 16 de septiembre) y municipio de Osumacinta (Ejido Libertad Campesina).
La comunidad 16 de septiembre, perteneciente al municipio de San Fernando, se ubica geográficamente a una latitud 16.821667; Longitud: – 93.174722, con una altitud de 810 msnm. Tiene una población de 1,358 habitantes. Gabriel Esquinca, municipio de San Fernando, se localiza a una a una latitud: 16.9333; Longitud: -93.1667, a una altitud de 1,177 msnm. Cuenta con una población de 2,334 habitantes. Libertad Campesina, municipio Osumacinta, se ubica a una Latitud:16.878889; Longitud: -93.033056, con una altitud de 1,326 msnm (INEGI, 2020). Presenta una población total de 748 habitantes (Figura 1).
Las actividades se desarrollaron en el estado de Chiapas, en el municipio de San Fernando (Ejidos Gabriel Esquinca y 16 de septiembre) y municipio de Osumacinta (Ejido Libertad Campesina).
La comunidad 16 de septiembre, perteneciente al municipio de San Fernando, se ubica geográficamente a una latitud 16.821667; Longitud: – 93.174722, con una altitud de 810 msnm. Tiene una población de 1,358 habitantes. Gabriel Esquinca, municipio de San Fernando, se localiza a una a una latitud: 16.9333; Longitud: -93.1667, a una altitud de 1,177 msnm. Cuenta con una población de 2,334 habitantes. Libertad Campesina, municipio Osumacinta, se ubica a una Latitud:16.878889; Longitud: -93.033056, con una altitud de 1,326 msnm (INEGI, 2020). Presenta una población total de 748 habitantes (Figura 1).
Metodología
Este proceso se inició en el año 2023 con un rito de respeto a la madre naturaleza y con el compromiso personal del trabajo de cada beneficiario (Figura 2), por cada comunidad se repitió este evento y en cada uno de los grupos obtuvimos la palabra y compromiso de cada una de las personas integrantes de los grupos.
En conjunto con el equipo de técnicos operadores diseñamos una capacitación completa para los años 2023 y 2024, para trabajar en conjunto con las tres comunidades (figura 3), iniciando con los objetivos, misión y visión de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas CONANP en el territorio y las generalidades ecológicas, ambientales y culturales del Parque Nacional Cañón del Sumidero.
En los dos años de trabajo realizamos 21 talleres con los tres grupos de trabajo en donde se facilitó la información práctica para elaborar biofertilizantes, bioinsecticidas y abonos orgánicos (figura 4). Los temas implementados fueron: a) Instalación de huertos con el sistema de doble excavación b) Elaboración de biofertilizante con microorganismos de montaña, c) Biol de tres polvos d) supermagro e) caldo bordelés, f) elaboración de bioinsecticidas a base de plantas con efectos fitotóxicos para el combate de plagas de los huertos. g) Implementación de trampas amarillas para el control de insectos plaga h) elaboración de composta bocashi y lombricomposta y finalmente i) Aplicación del hongo Beauveria bassiana como medida de control biológico de insectos plagas hortícolas. Se logró capacitar un total de 51 personas (26 hombres y 25 mujeres)
Este proceso se inició en el año 2023 con un rito de respeto a la madre naturaleza y con el compromiso personal del trabajo de cada beneficiario (Figura 2), por cada comunidad se repitió este evento y en cada uno de los grupos obtuvimos la palabra y compromiso de cada una de las personas integrantes de los grupos.
En conjunto con el equipo de técnicos operadores diseñamos una capacitación completa para los años 2023 y 2024, para trabajar en conjunto con las tres comunidades (figura 3), iniciando con los objetivos, misión y visión de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas CONANP en el territorio y las generalidades ecológicas, ambientales y culturales del Parque Nacional Cañón del Sumidero.
En los dos años de trabajo realizamos 21 talleres con los tres grupos de trabajo en donde se facilitó la información práctica para elaborar biofertilizantes, bioinsecticidas y abonos orgánicos (figura 4). Los temas implementados fueron: a) Instalación de huertos con el sistema de doble excavación b) Elaboración de biofertilizante con microorganismos de montaña, c) Biol de tres polvos d) supermagro e) caldo bordelés, f) elaboración de bioinsecticidas a base de plantas con efectos fitotóxicos para el combate de plagas de los huertos. g) Implementación de trampas amarillas para el control de insectos plaga h) elaboración de composta bocashi y lombricomposta y finalmente i) Aplicación del hongo Beauveria bassiana como medida de control biológico de insectos plagas hortícolas. Se logró capacitar un total de 51 personas (26 hombres y 25 mujeres)
Resultados
Se lograron establecer 51 camas hortícolas y se consiguió controlar plagas hortícolas como mosquita blanca (Bemisia tabaci), pulgones (Myzus persicae) y larvas de mariposas, siendo las principales plagas que ocasionan daño en la región. Las camas fueron diversificadas con cultivos de lechuga, chile, repollo, rábanos, zanahorias, cilantro, camote, epazote, calabaza y brócoli.
Se lograron establecer 51 camas hortícolas y se consiguió controlar plagas hortícolas como mosquita blanca (Bemisia tabaci), pulgones (Myzus persicae) y larvas de mariposas, siendo las principales plagas que ocasionan daño en la región. Las camas fueron diversificadas con cultivos de lechuga, chile, repollo, rábanos, zanahorias, cilantro, camote, epazote, calabaza y brócoli.
Lecciones aprendidas
El compromiso personal que se estableció al inicio del proceso fue de suma importancia para que las actividades fuesen tomadas con la seriedad que se requería. Por otra parte, el acompañamiento con los temas de la soberanía alimentaria, la disminución y erradicación de agentes tóxicos como el glifosato, la importancia de la agrobiodiversidad en el área natural protegida brindaron un mayor contexto por medio del cual se integró un ciclo completo para la adopción completa del proceso.
Cabe mencionar que la parte final de esta actividad fue la presentación sencilla de un biol envasado con el cual se hizo hincapié en que la producción de biofertilizantes puede constituir otra forma de ingresos económicos en la comunidad. Por otro lado, las personas pueden producir sus propios abonos orgánicos, fertilizante foliar y bioinsecticidas, de esta manera reducen la compra de agroquímicos, las cuales tienen un fuerte impacto al ambiente.
Las personas que participaron están bien organizadas, desde la compra de materiales, siembra de huertos, elaboración de productos orgánicos, aplicación de fertilizantes orgánicos y bioinsecticidas, cosecha de hortalizas y en la toma de decisiones. Esta organización es importante porque ellos deciden qué sembrar y la manera de trabajar en conjunto y será importante para poder integrar a más personas y ampliar las áreas de huertos agroecológicos y formar una red de productores de la región a futuro.
El compromiso personal que se estableció al inicio del proceso fue de suma importancia para que las actividades fuesen tomadas con la seriedad que se requería. Por otra parte, el acompañamiento con los temas de la soberanía alimentaria, la disminución y erradicación de agentes tóxicos como el glifosato, la importancia de la agrobiodiversidad en el área natural protegida brindaron un mayor contexto por medio del cual se integró un ciclo completo para la adopción completa del proceso.
Cabe mencionar que la parte final de esta actividad fue la presentación sencilla de un biol envasado con el cual se hizo hincapié en que la producción de biofertilizantes puede constituir otra forma de ingresos económicos en la comunidad. Por otro lado, las personas pueden producir sus propios abonos orgánicos, fertilizante foliar y bioinsecticidas, de esta manera reducen la compra de agroquímicos, las cuales tienen un fuerte impacto al ambiente.
Las personas que participaron están bien organizadas, desde la compra de materiales, siembra de huertos, elaboración de productos orgánicos, aplicación de fertilizantes orgánicos y bioinsecticidas, cosecha de hortalizas y en la toma de decisiones. Esta organización es importante porque ellos deciden qué sembrar y la manera de trabajar en conjunto y será importante para poder integrar a más personas y ampliar las áreas de huertos agroecológicos y formar una red de productores de la región a futuro.
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