MONTE SINAÍ II (EL FENIX): COMUNIDAD QUE APUESTA POR LA CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD EN LA SELVA ZOQUE
María Elena López Avendaño
malenaavendano@gmail.com
Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, UNICACH
malenaavendano@gmail.com
Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, UNICACH
La Selva Zoque es considerada una de las áreas
prioritarias para la conservación de la biodiversidad
a nivel mundial. No solo representa una de las
masas forestales más extensas del continente
americano, sino que también alberga un gran
número de especies de plantas y animales, entre
las que destacan el jaguar (Panthera onca), el
tapir (Tapirus bairdii) y el quetzal (Pharomachrus
mocinno). La diversidad del territorio de la Selva
Zoque va más allá de lo biológico, pues en él
confluyen un complejo mosaico étnico (zoques,
tzotziles, tzeltales, chinantecos y mixtecos),
principalmente de los estados de Oaxaca, Veracruz
y Chiapas.
Al noroeste de Chiapas, en el municipio de Cintalapa, se localiza El Ejido Monte Sinaí II (El Fénix), establecido a mediados de 1986 y conformado por un grupo de familias indígenas tzotziles y tzeltales originarias de la región de los Altos de Chiapas, específicamente de los municipios de Chamula, Mitontic, Chenalhó y Chalchihuitan. Estas familias fueron desplazadas por conflictos políticos y religiosos surgidos en esa época; la expulsión las condujo a Cintalapa en la búsqueda de un lugar permanente de asentamiento y de tierras para el desarrollo de sus actividades agrícolas. Sin embargo, a su llegada encontrarían que las condiciones ambientales para la producción adecuada de sus cultivos eran muy distintas a las de su lugar de origen, pero que les ofrecieron la oportunidad de cambiar su visión para el manejo del territorio.
Al noroeste de Chiapas, en el municipio de Cintalapa, se localiza El Ejido Monte Sinaí II (El Fénix), establecido a mediados de 1986 y conformado por un grupo de familias indígenas tzotziles y tzeltales originarias de la región de los Altos de Chiapas, específicamente de los municipios de Chamula, Mitontic, Chenalhó y Chalchihuitan. Estas familias fueron desplazadas por conflictos políticos y religiosos surgidos en esa época; la expulsión las condujo a Cintalapa en la búsqueda de un lugar permanente de asentamiento y de tierras para el desarrollo de sus actividades agrícolas. Sin embargo, a su llegada encontrarían que las condiciones ambientales para la producción adecuada de sus cultivos eran muy distintas a las de su lugar de origen, pero que les ofrecieron la oportunidad de cambiar su visión para el manejo del territorio.
Descripción del área
El Ejido Monte Sinaí II comprende una superficie
de 1080 ha., con una altitud promedio de 1320 m
s.n.m. Las temperaturas oscilan entre los 18- 26
°C y la precipitación varía de 1000 a 1800 mm
anuales. El relieve es accidentado, con presencia
de serranías y cañadas. La vegetación está
representada por una compleja entremezcla de
selvas alta y mediana, bosque de pino, pino-encino
y bosque mesófilo de montaña. Cuenta con alta
diversidad de plantas y es hábitat de numerosas
especies animales, desde insectos hasta grandes
depredadores como el jaguar y el puma. Muchas de
las especies registradas en esta zona se encuentran
bajo alguna categoría de protección especial. El
ejido conecta a Los Chimalapas y a la Reserva
de la Biósfera Selva el Ocote, formando parte
de la Región Terrestre Prioritaria 132 (CONABIO
RTP-132) así como del Área de Importancia
para la Conservación de las Aves (AICA 157).
El manejo forestal comunitario
Los archivos mencionan que los bosques de
pino y pino-encino del ejido fueron explotados
de manera indiscriminada para abastecer de
madera a empresas privadas desde la década
de los cincuenta. Con la llegada de las familias
desplazadas se comenzó a fortalecer un grupo de
ejidatarios con el objetivo de aprovechar el bosque
dentro de la legalidad. Sin embargo, es hasta 2006,
que después de largos procesos de autogestión y
aprendizaje comunitario, que comienzan a operar
de manera formal, constituyendo la denominada
Empresa Forestal de Productos
Maderables del Ejido Monte Sinaí II
S.P.R. de R.L.”. La superficie manejada
actual es de 572 ha; para garantizar el
aprovechamiento sustentable, dicha
superficie fue dividida en diez áreas
de corta; cada año se selecciona una
de ellas y después se realizan trabajos
para impulsar la regeneración natural.
Por acuerdos internos, el acceso a
los recursos naturales (en especial
los forestales) está estrictamente
regulado. No existe posibilidad para
hacer aprovechamiento del bosque
de forma individual, por el contrario,
las normas establecidas por el ejido
fueron diseñadas para realizar las
actividades de forma colectiva.
Aunado a esto, los ejidatarios han creado diversas estrategias para optimizar el manejo y la conservación de sus recursos, por ejemplo, cuentan con un vivero para producir sus propias plantas y realizar reforestaciones, constituyeron una brigada para la prevención de incendios, restringen completamente la cacería y cuentan con un área destinada exclusivamente a la conservación. Además, emprendieron nuevas iniciativas productivas, como la producción de hongos comestibles; siembran maíz, frijol y hortalizas para el autoconsumo; producen y comercializan café orgánico y carbón vegetal, y cuentan con una Unidad de Manejo Ambiental (UMA), para la reproducción del venado cola blanca.
Aunado a esto, los ejidatarios han creado diversas estrategias para optimizar el manejo y la conservación de sus recursos, por ejemplo, cuentan con un vivero para producir sus propias plantas y realizar reforestaciones, constituyeron una brigada para la prevención de incendios, restringen completamente la cacería y cuentan con un área destinada exclusivamente a la conservación. Además, emprendieron nuevas iniciativas productivas, como la producción de hongos comestibles; siembran maíz, frijol y hortalizas para el autoconsumo; producen y comercializan café orgánico y carbón vegetal, y cuentan con una Unidad de Manejo Ambiental (UMA), para la reproducción del venado cola blanca.
Aunque el aprovechamiento forestal comunitario
en Monte Sinaí II es reciente en comparación con
otros ejidos del estado de Chiapas, en 2014, la
CONAFOR otorgó a los ejidatarios
un certificado por el adecuado
cumplimiento de su Plan de Manejo
Forestal. En ese mismo año, la
comunidad fue la primera en obtener
el certificado internacional del
“Forest Stewardship Council” (FSC) a
nivel estatal, el cual garantiza que su
madera tiene su origen en bosques
bien manejados y que proporciona
beneficios ambientales, sociales y
económicos.
Si bien su andar no ha sido fácil durante estos años, los ejidatarios de Monte Sinaí II han logrado consolidarse como una empresa comunitaria y diversificar sus actividades, apostando por la sustentabilidad e inspirando a otras para hacer un manejo consciente de sus recursos, aceptando desafíos para apropiarse de su territorio y mejorar su calidad de vida y la de sus futuras generaciones.
Si bien su andar no ha sido fácil durante estos años, los ejidatarios de Monte Sinaí II han logrado consolidarse como una empresa comunitaria y diversificar sus actividades, apostando por la sustentabilidad e inspirando a otras para hacer un manejo consciente de sus recursos, aceptando desafíos para apropiarse de su territorio y mejorar su calidad de vida y la de sus futuras generaciones.
Aunado a esto, los ejidatarios han creado
diversas estrategias para optimizar el manejo y la
conservación de sus recursos. Por ejemplo, cuentan
con un vivero para producir sus propias plantas
y realizar reforestaciones, constituyeron una
brigada para la prevención de incendios, restringen
completamente la cacería y cuentan con un área
destinada exclusivamente a la conservación.
Además, emprendieron nuevas iniciativas
productivas, como la producción de hongos
comestibles; siembran maíz, frijol y hortalizas
para el autoconsumo; producen y
comercializan café orgánico y carbón
vegetal, y cuentan con una Unidad
de Manejo Ambiental (UMA) para la
reproducción del venado cola blanca.
Aunque el aprovechamiento forestal comunitario en Monte Sinaí II es reciente en comparación con otros ejidos del estado de Chiapas, en 2014, la CONAFOR otorgó a los ejidatarios un certificado por el adecuado cumplimiento de su Plan de Manejo Forestal. En ese mismo año, la comunidad fue la primera en obtener el certificado internacional del “Forest Stewardship Council” (FSC) a nivel estatal, el cual garantiza que su madera tiene su origen en bosques bien manejados y que proporciona beneficios ambientales, sociales y económicos.
Aunque el aprovechamiento forestal comunitario en Monte Sinaí II es reciente en comparación con otros ejidos del estado de Chiapas, en 2014, la CONAFOR otorgó a los ejidatarios un certificado por el adecuado cumplimiento de su Plan de Manejo Forestal. En ese mismo año, la comunidad fue la primera en obtener el certificado internacional del “Forest Stewardship Council” (FSC) a nivel estatal, el cual garantiza que su madera tiene su origen en bosques bien manejados y que proporciona beneficios ambientales, sociales y económicos.
Si bien su andar no ha sido fácil durante estos años, los ejidatarios de Monte Sinaí II han logrado consolidarse
como una empresa comunitaria y diversificar sus actividades, apostando por la sustentabilidad e
inspirando a otras para hacer un manejo consciente de sus recursos, aceptando desafíos para apropiarse
de su territorio y mejorar su calidad de vida y la de sus futuras generaciones.
Referencias bibliográficas.
Arriaga L, Espinoza JM, Aguilar C, Martínez E, Gómez L, y Loa E. (Coordinadores). 2000. Regiones
terrestres prioritarias de México. CONABIO. México.- Martínez EJ. 2012. Caracterización florística de los sitios de monitoreo de aves en el ejido Monte Sinaí
II, Municipio de Cintalapa, Chiapas, México. Macías C. (Coord.). Pronatura Sur A.C. - Pérez CR, Zenteno-Mancilla CA, González-Domínguez P. 2010. Línea de Base para las áreas
prioritarias de conservación en el Ejido Monte Sinaí II, municipio de Cintalapa, Chiapas. Pronatura Sur
A.C. San Cristóbal de las Casas, Chiapas. 65 p. - Velasco, L. R. (2012). El impacto del manejo forestal comunitario en la conservación de los bosques.
- Estudio de caso: Ejido Monte Sinaí II, Cintalapa, Chiapas. Tesis de Maestría. Universidad Autónoma de
Chapingo. Estado de México.
Este link es de un recurso en línea: https://cmicef.org/wp-content/uploads/2021/03/Casos-de-exito
PFMFSEP-Ejido-Monte-Sinai-II.pdf
Deja una respuesta