¿Y LA COLA?: MONOS ARAÑA SIN COLA EN LA SELVA EL OCOTE, CHIAPAS ​​

Gilberto Pozo Montuy1,2 y Jaime Perez Sánchez3

1Conservación de la Biodiversidad del Usumacinta A.C. Carretera Balancan- Tulipan km 12, Balancan, Tabasco. C.P. 86935.

2Universidad Autónoma de Chiapas, Facultad Maya de Estudios Agropecuarios. Carretera Catazajá – Palenque Km. 4, 29980 Catazajá, Chis.

3Monitor comunitario del Ejido Emilio Rabasa, Reserva de la Biosfera Selva El Ocote. Ocozocoautla de Espinoza, Chiapas.
Desde hace varios años, cada vez que se llega a las comunidades de la Reserva de la Biosfera Selva El Ocote se escuchan grandes historias y leyendas sobre fauna particularmente sorprendente, monos blancos, el hombre mono, el mono dorado, ¡vaya! hasta el hombre lobo y no de parís sino de Coita.
En esta ocasión, relataremos una leyenda que se hizo realidad, o tal vez nunca fue una leyenda. Primero, nos tenemos que transportar durante dos horas y media en vehículo todo terreno hasta el campamento Rabasa de la Reserva de la Biosfera Selva El Ocote, para después caminar y caminar por esa majestuosa selva de preciosas caobas y cedros de mas de 30 m de altura (Figura 1). En dicha localidad, se han reportado siempre por las personas locales a monos araña sin cola, como investigadores sin prueba o sin foto, esto no es creíble.
Figura 1. Vista de la majestuosa Selva El Ocote en Ejido Emilio Rabasa
Figura 2. Monos usando su cola prensil.
Wow ¿La cola prensil? Si, en estos monos, su cola funciona casi como una quinta extremidad totalmente útil y sirve para agarrarse fuertemente (algunos creen que te pueden ahorcar con la cola – eso sí es totalmente falso-) y balancear su cuerpo mientras se alimentan o se mueven en las copas de los árboles (Figura 2). Se cree que las colas prensiles ayudan a los animales a moverse en aquellos bosques con grandes claros en el dosel, donde hay menos lianas y las copas de los árboles son más frágiles. Pero tambien, hay de colas prensiles a colas prensiles. Por ejemplo, la cola prensil de los monos capuchinos esta cubierta totalmente de pelo y la de los monos aulladores y araña tienen por debajo un area con un cojinete llamado “dermatoglifo” y cada cola tiene su propia huella, es decir puede ser una forma de identificación del animal pues es única.
Proceso evolutivo

En el proceso evolutivo, el grupo de los homínidos o grandes simios del cual somos parte, perdimos la cola aproximadamente hace 25 millones de años y nos quedamos con un vestigio llamado “Coxis” al final de la columna vertebral. Se creía que al bajarnos de los arboles ya no la necesitábamos y aprendimos a caminar erguidos en un proceso gradual. Pero hoy, esta versión podría ser desechada puesto que algunos investigadores genetistas han descubierto que la pérdida de la cola se debió a una mutación que causo la repentina pérdida de la cola en simios y humanos. Es decir, un empalme, corte u omisión de un fragmento de ADN en los genes que forman la cola fue suficiente para que aparecieran individuos sin cola.

Podríamos imaginarnos, que no necesariamente en la evolución del grupo de los primates la pérdida de la cola se debe a que ya no fuera necesaria, sino a una mutación que generó ese salto y al desaparecer la cola debio forzar a las especies a utilizar otra forma de moverse y explotar los recursos, incluso a bajarse de los árboles (adaptación). Sin embargo, hay otro problema: esta mutación le tocó al azar a un simio hace unos 20 millones de años, lo cual provocó que tan solo creciera el muñón de una cola o absolutamente nada (similar a los monos en el Ocote). Sin embargo, el animal sin cola sobrevivió e incluso se desarrolló, para pasarle la mutación a su prole. En adelante, la forma mutante del gen es dominante en los simios y los humanos actuales. Pero ahí esta el detalle, este gen mutante no se detectó en los monos con cola. Es decir, no debe estar presente en los monos araña. Es por ello, que estaría interesante estudiar genéticamente a los monos sin cola para tratar de descubrir si hay alguna mutación similar a la ocurrida en los simios y humanos.
Finalmente, con esto tratamos de explicar que los monos sin cola que si se han detectado por grupos de monitoreo comunitario formados por Conservación de la Biodiversidad del Usumacinta A.C. pueden estar sufriendo de mutaciones que les ocasiona la pérdida de la cola. Esto es una mera suposición que tendría que comprobarse mediante estudios genéticos pero esa será otra historia.
Los autores agradecemos a los miembros del grupo comunitario de monitoreo de primates Armando Sánchez Pérez, Fermín Pérez Velasco, Erik Pérez Gómez, Antonio Hernández Hernández, Iván Pérez Sánchez, José Antonio Siprianes Pérez, Gustavo Pérez Cabrera, Próspero Sánchez Morales, Juan Pérez Diaz y a Rafael Pérez Días quienes observaron y fotografiaron a estos animales sin cola.
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